Consumo colaborativo, crear valor compartiendo

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¿Se acabó la cultura del “tener” y empieza la del “compartir”?

El consumo colaborativo está aquí para quedarse y está cambiando la forma de concebir la propiedad de bienes. Aunque no se queda solo ahí, sino que también ofrece nuevas posibilidades de emprender.

Uno de los grandes impulsores de esta nueva forma de economía ha sido la digitalización

La tecnología ha simplificado nuestras  vidas y sobre todo ha mejorado la facilidad para comunicarnos con el resto de personas. Esto nos permite conocer a mucha gente nueva, poder organizarnos de forma diferente a la que conocíamos hasta la fecha  y llegar a acuerdos beneficiosos para todas las partes. El Instituto Tecnológico de Massachusets le calcula un potencial de 82.000 millones de euros al consumo colaborativo.

La economía colaborativa se basa en todos estos factores, en intercambiar y compartir bienes y servicios con la ayuda de plataformas electrónicas que ganan según Forbes más de 2.580 millones de euros.

Los seres humanos hasta el momento nos habíamos caracterizado por nuestro gran sentido de la posesión, de la seguridad y del control. Aunque podemos ver que algo está cambiando en nosotros.

 

¿Por qué economía colaborativa?

La alta oferta combinada con la baja demanda ya ha pasado a la historia, ahora estamos en un mundo en que posiblemente no podamos disfrutar de algunos bienes a no ser que los compartamos. La ley de la escasedad existe.

En el consumo colaborativo podemos ver una diferencia de precios ¿Se han aprovechado demasiado las empresas de los consumidores?. Es una opción, hasta ahora no conocíamos otra forma de consumir, del trueque pasamos al comercio pero no habíamos vivido antes el compartir nuestros bienes con otras personas para obtener un mutuo beneficio con un modelo “win win”. Así como marca nuestra naturaleza, seguimos avanzando y la economía colaborativa es una mejora del antiguo modelo de reducida equidad , con una alta ineficiencia y derroche de recursos.

El consumo colaborativo empodera a todos, hace el mundo más democrático y justo.

 

Algunos datos:

  • El 40% de los productos alimentarios del mundo son desperdiciados.
  • Los coches particulares están un 95% del tiempo parados.
  • Según Nielsen, el 53% de los españoles estarían dispuesto a compartir o alquilar bienes en un contexto de consumo colaborativo. En comparación con la media europea que es de 44%.

 

Por lo que el consumo colaborativo es una forma de aprovechar mejor los recursos que tenemos a nuestra disposición y son limitados. Nos permite de disfrutar de los mismos bienes a más individuos y acceder a ellos con mayor facilidad. ¿No es genial?

El capitalismo sin control, en consumismo sin sentido se está quedando a un lado dejando paso a un consumo más responsable y humano.

Desde hace un año o dos, este tipo de propuestas se está multiplicando y cada vez está creando repercusiones más profundas. Representan un punto de vista innovador, económico y ecológico. Como también está siendo una nueva forma de ayuda para superar la crisis económica. La revista Time la ha etiquetado como una de las 10 ideas para cambiar el siglo XXI.

 

Algunos ejemplos de proyectos de consumo colaborativo:

  • DogVacay: cuidar perros en casa.
  • RelayRides. Alquila tu coche.
  • ThredUP: intercambia tu ropa.
  • Zipcar, Sidecar, Lyft, Bluemove, Uber: compartir coche.
  • Compartoplato: trueque de comida.

 

Este nuevo modelo de economía es imparable y hay algunos colectivos que se están resistiendo pero su derroche de energía va a ser en bano.

Hace unos meses inició su actividad en España Uber, una empresa dedicada a poner en contacto a diferentes personas que quieren desplazarse en coche y compartir los gastos. La entrada de esta App creó un gran revuelo entre los taxistas del país que se han visto amenazados y están totalmente en contra de esta aplicación.

uber

 

Otro ejemplo es el caso de Airbnb, una página de alquiler de casas a viajeros. Pone en contacto a propietarios con inquilinos para gestionar sus reservas. En España se creó una nueva ley para combatir contra este tipo de alquileres mucho más restrictiva que la que había hasta el momento debido a la presión de los hoteleros que veían amenazados sus negocios.

airbnb

 

En el siguiente vídeo, podéis ver un interesante reportaje sobre la ley de alquileres vacacionales:

Ni una ni otra restricción van a conseguir nada, las mayoría de personas YA creemos en el consumo colaborativo y por mucha normativa creada para beneficiar a unos pocos que se niegan a aceptar el desarrollo y que ven como sus negocios se quedan anticuados por la introducción de nuevos negocios gracias a la tecnología.

 

Fuentes:

Prohibido alquilar, el lobby hotelero contra el alquiler vacacional (reportaje)

Economía colaborativa, una oportunidad

Los taxistas se movilizan contra las redes de transporte alternativo de Internet

 

Imagen de Vanessa Milemis

 

 

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